Sucedió hace ya mucho tiempo, pero será para siempre inolvidable. Un domingo 30 de Abril, se disputaba la final de la KNVB Beker, la Copa de los Países
Bajos, con un favoritismo indiscutible del Ajax sobre el PEC Zwolle.
De un lado un club con una historia mítica, ya campeón de la liga
nacional (por cuarta vez consecutiva), trofeo que ha logrado más de 30
veces además de 4 Copas de Europa, un par de Intercontinentales y muchos
otros titulos, entre ellos 18 veces el que había en disputa, la KNVB Beker
Enfrente un equipo pequeño, intrascendente a nivel internacional y con
escaso protagonismo histórico más allá de sus derbys ante el Go Ahead
Eagles. Equipo ascensor que jamás dio guerra en la máxima categoría ni
alzó metal alguno. De hecho sus dos mayores hitos fueron otras dos
finales coperas perdidas en 1928 y 1977. Poca esperanza pues ante un
gigante que no caía ante un rival nacional desde principios del pasado
mes de Noviembre.
Pero el fútbol tiene un componente mágico, inexplicable y demoledor que
es capaz de alterar el guión de la forma más inverosímil que nadie pueda
prever. Más aún cuando en los primeros compases el favoritísimo Ajax se
adelantó con un misilazo de Van Rhijn desde fuera del área. Parecía que
sería coser y cantar para los hombres de Frank de Boer, aunque lo que
sucedió a continuación no lo podía haber soñado ni el más optimista de
los hinchas del Zwolle.
En apenas diez minutos los 'Blauwvingers'' (dedos azules) dieron la vuelta al choque. No conformes con ello siguieron atacando sin miedo a las represalias de su poderoso oponente. Así cayó otro tanto. Y otro antes del descanso. Y uno más tras el mismo. 50 minutos de encuentro mostraban un increíble 5-1 para el Zwolle ante un Ajax noqueado que ya nunca pudo reponerse.
En apenas diez minutos los 'Blauwvingers'' (dedos azules) dieron la vuelta al choque. No conformes con ello siguieron atacando sin miedo a las represalias de su poderoso oponente. Así cayó otro tanto. Y otro antes del descanso. Y uno más tras el mismo. 50 minutos de encuentro mostraban un increíble 5-1 para el Zwolle ante un Ajax noqueado que ya nunca pudo reponerse.
De este modo es como el PEC Zwolle entra en la historia, a lo grande, con el primer título de su historia contra el club más importante de su país, en la fecha más señalada del calendario nacional y con un choque que nunca olvidarán unos ni otros. Además queda el premio de debutar en Europa la próxima campaña. Tras vivir una tarde tan mágica, ¿a quién le importa si se queda en flor de un día?

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