martes, 2 de septiembre de 2014

Dennis Praet. La magia de Lovaina

Son tantos los casos de jugadores que habiéndose formado en canteras de grandes clubes belgas dan el salto al primer equipo en otro grande de Bélgica. Y no se desata un escándalo público entre los aficionados del equipo damnificado como ocurrió con el ‘’caso Isco’’ cuando este fichó por el Málaga, por poner un ejemplo. No.
Dennis Praet nació un 14 de mayo de 1994 en la universitaria ciudad de Lovaina, al este de Bruselas. Poco más de treinta minutos en coche. Allí comenzó a dar sus primeras patadas al balón y con tan solo ocho años dio el salto a un club de renombre. Viajó más al este aún para jugar en la cantera del KRC Genk, en la provincia de Limburgo. La cantera del Genk estaba en auge y talentos como Courtois, De Bruyne o Jelle Vossen se codeaban en los pasillos de las instalaciones con el recién llegado Dennis. Ya por entonces se le consideró desde dentro del organigrama deportivo del club como un ‘’talento superior’’ y tardó poco en empezar a colocar su apellido en las convocatorias infantiles de Bélgica. Clubes como el Lille, el Arsenal, el Ajax o el FC Barcelona mostraron interés en el joven Praet pero él barrió para casa y decidió volver a poner rumbo al oeste, a la capital de su país. El Anderlecht esperaba y Bruselas lo acogería. Tras ocho temporadas en la cantera del Genk y con ya dieciséis años empezó a entrenar con el equipo juvenil del Anderlecht para debutar a la imberbe edad de diecisiete con el primer equipo, un 21 de septiembre de 2011 en copa, ante el Lommel United. Dos asistencias en su debut, un gol en su siguiente partido de copa. Pocos meses después renovaba.

A partir de entonces todo fue rodado para el por entonces joven mediapunta. Tras cumplir la mayoría de edad se convirtió en un fijo en las alineaciones de Van der Brom y sus apariciones se sucedían en liga, copa y competición europea. Sin embargo, esta campaña su rol en el equipo ha dado un giro. Y no precisamente para mal…
La juventud se ha apoderado del Anderlecht y él, pese a sus diecinueve primaveras, es uno de los jugadores con más experiencia en partidos de alta exigencia, algo necesario para un jugador de un equipo como el Anderlecht, obligado a ganar año tras año el campeonato o, al menos, a luchar por él hasta la última jornada. Eso se le exige al club malva. Praet ha obtenido más protagonismo tanto en el vestuario como en el campo, donde la marcha de Lucas Biglia y el cambio de esquema de Van der Brom lo ha convertido en un interior más retrasado, posicionalmente, que lo que era anteriormente. Y le ha venido muy bien. En el centro del campo tiene más presencia y, por lo tanto, sus acusados altibajos cada vez son menos frecuentes. Es un jugador más constante y de eso también tiene culpa que poco a poco vaya ganando experiencia. Cada partido se confirma más como uno de los grandes talentos del país cosa que parecía diluirse la temporada pasada con el paso de los minutos, sin ver a un Praet decisivo.
Como interior llega al área rival y también a la propia, ganando cada vez más capacidad defensiva pese a su liviano físico. Un jugador tecniquísimo, con una calidad desmesurada y una capacidad para inventar últimos pases propia de pocos jugadores. Un genio.
Anteriormente mencionamos equipos como el Arsenal o el Barcelona, equipos que mostraron antaño interés en Dennis Praet. Hoy en día el que más lo sigue es el Manchester United, buscando en él aquel mediocentro que tanto ansía. Y fíjense, Van der Brom se lo está poniendo en bandeja, convirtiéndolo en lo que ellos buscan. Dennis Prat es un jugador diferente, otra razón más para creer que desde Bélgica se viene algo grande.

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