Eran
las 18:30 cuando Everton y Chelsea comenzaban a jugar su partido en
Godison. Una tarde bonita para ver un partido, un partido que tuvo mucho
aroma a fútbol inglés igual que ocasiones y goles, una tarde donde se
impusieron los goles a los uii de la grada.
El
comienzo del partido fue impresionante, me refiero a los primeros 3
minutos, parecía que el Chelsea dejaba resuelto el partido con los
goles de Costa e Ivanovic a los 33 segundos y a los tres minutos de
juego respectivamente, pero más lejos de la realidad, el partido acabó
más que abierto ante un resultado un tanto injusto.
Los
de Mourinho cedieron terreno igual que el balón a los jugadores
''toffes'' que se encontraban con una desventaja de dos goles a los 3
minutos, pero en vez de rendirse, fueron a una remontada un tanto
improbable. El Everton fue cogiendo peso en el partido, moviendo el
balón, abriendo las bandas y lo más importante de todo, los laterales
jugaron como extremos y esto permitió jugar a Mirallas y McGeady por
dentro. El Chelsea le daba igual no tener el balón, igualmente creaba
peligro con contrataques bien dirigidos por Cesc y Hazard y casi siempre
finalizados por Costa. Cuando la primera mitad tocaba a su fin, Coleman
recorrió la banda para mandar el balón a la cabeza de Mirallas que
remataba a la escuadra y así batía a Courtois. Everton 1-2 Chelsea, con
este resultado nos íbamos al descanso en Godison, con mucho partido por
delante.
Los
jugadores volvieron al campo para deleitarnos de una de las mejores y
más locas segundas mitades que se hayan visto. El partido siguió siendo
de dominio ''toffe'', aunque esta vez con muchas y más claras ocasiones
que en la primera mitad. Todo eran ocasiones del Everton, pero Hazard se
inventó una jugada de genio en el 67', yéndose de 4 rivales y sin
angulo chutando el balón que tocó en Coleman y entró en la portería de
Howard. Delante de está situación, el Everton siguió presionando,
atacando y después de dos minutos del gol, Naismith marcaba para el
Everton, seguía habiendo partido.
El
Chelsea sufría, el Everton atacaba, Coleman y Mirallas creaban peligro y
ocasiones. Pero en el 74 Matic iba a poner el cuarto gol ''blue'' en el
marcador, lo que menos se esperaba es que al siguiente minuto, Eto'o
que había entrado hace un minuto, marcaba de cabeza al centro del bueno
de Baines. Ramires en la siguiente jugada puso el 3-5 en el marcador
para la alegría de Jose Mourinho. La cosa pudo haber cambiado cuando
Mirallas remató de escuela y Courtois sacó una mano para enviar el balón
al palo, esto en el 81' con 3-5. El partido se acabó en el minuto 90
cuando Costa recibía de Obi Mikel para marcar su segundo gol de la
tarde.
Un
marcador un tanto injusto delante del dominio del Everton, pero el
fútbol es así. Esta tarde/noche de Agosto en Godison siempre será
recordada, al menos para mí, como una tarde de verdadero fútbol.
Articulo de: @Honrubia11 y de futboldesdeelasiento.blogsport.com
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